Molesto
Me levanté a las ocho cuarenta y cinco porque el joven técnico que revisa las computadoras supuestamente llegaría a las nueve. No estaba enojado, incluso me bañé. Sonó el teléfono cuando estaba a punto de secarme y tuve que salir escurriendo agua pensando que quizá sería el joven confirmando su visita; sonó tres veces (Paréntesis para explicar que siempre me vale madre el teléfono o cuando tocan a la puerta si estoy absorbido por actividades más importantes), colgaron. El joven llegó a las doce. Ok. Mantuve mi buen humor contra la adversidad. Luego desayuné y decidí posponer el postre para disfrutar más el mango, había tres.
Dos de la tarde, bajo a la cocina dispuesto a comer feliz y plácidamente mi mango, pero mi gentil y fabulosa hermana desayunó tres mangos. Ok, mi pinche humor es ahora fatal.Tengo que hacer tarea y me caga desperdiciar mi tiempo con actividades de la escuela, además, recordé un trabajito idiota que, prudente, había borrado de mi memoria y ahora inevitablemente tendré que hacer; para terminar mi gran día el puto 'word' no quiere abrirse porque supuestamente no está instalado en mi equipo.
Chingá, este día es una mierda y son las cinco.

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