Las cosas que me apasionan
He decidido aceptar que la música es importantísima en mi vida. Ahora que mi radio murió la paso muy mal. Mi pinche ordenador se traba y podría rayar alguno de mis inmaculados discos. Cuando adolescente me negué a comprar un cd player porque podría enajenarme. Un amigo en la prepa me prestaba su ultra avanzado mp3 player --en México era de avanzada, fue el primero que conozco con uno, lo compró en un viaje a los states-- podía escuchar la fabulosa cantidad de tres canciones no demasiado grandes, sino almacenaba dos. Escuchaba todo el día tres canciones de RadIoHEad, por eso creía que tener el mío sería demasiada alienación; quizá incontrolable.
Ahora sufro las consecuencias. No tengo un aparato decente para reproducir mi música. Es por eso que decidí aceptar que la música es lo más importante en mi vida; eso y escribir poesía, leer a Borges, a Elizondo, poemas de Hans Arp y a García Ponce, mirar cuadros de Mondrián, de Stanley Donwood y Tchocky.
Planeo formar una banda. Practicar con mi guitarra.
IT'S 'BOUT TIME!!!

1 comentario:
2 Comments:
[]pop.tart[] said...
Extrañas formas de encontrar a alguien que busca audiencia, a mi también me agrada Elizondo y Coyoacan los fines de semana.
En cuanto a lo de la fijación con la música, paso. =)
saludos.
17:40
Salvatore said...
Narda o el verano es un gran cuento.
23:24
Publicar un comentario