Primera dedicatoria
Contradictoriamente no poseo demasiados libros. De hecho para alguien lector que comparase su colección con la mía la reduciría, probablemente, a tres títulos: Rayuela, Niebla (prestado) y Ficciones (prestado, ergo... perdido). Haría muy mal esa persona en ignorar mis volúmenes de Philip K. Dick, pero ya sabemos que el desconocimiento a veces nos invita a viajar por caminos demasiado intrépidos.
En otro momento repasaré el librero y te contaré uno a uno mis libros. Lo importante aquí es que
el lunes me regalaron mi primer libro. Mi amiga A me lo obsequió. Es importante. Me lo dio con dedicatoria e hizo útil la primera hoja en blanco que está destinada a propósito tal.
Sin duda, ahora quien visite mi biblioteca agregará otro libro a su lista de rescatables: La oveja negra y demás fábulas de Tito Monterroso

No hay comentarios.:
Publicar un comentario