De verdad, ya no quiero ser tan neurótico
Ayer fui a la clínica que está en ciudad universitaria. Esperaba obtener una cita para el laboratorio, pero como siempre el amable y servicial equipo de señoritas recepcionistas me lo negó y en su lugar me dieron una cita para el médico general; además para el miércoles (claro, mientras más rápido mejor).
Me molestaron las veinte o cincuenta posibilidades a las que pude recurrir para obtener la cita que necesito. Por ejemplo pude gritarle: ¡Señorita! No me haga perder mi tiempo, le dije que necesito una cita para el laboratorio. Si quisiera una para el médico general se la habría pedido... así hasta armar un escándalo y que llegaran los de auxilio unam, u obtener mi cita (jeje). Pero nop. Salí de la puta clínica con mi coraje :(
Estuve largo rato pensando en mi proceder y llegué a esta conclusión: Me he aferrado tanto a esta personalidad --ejem, la de neurótico-- porque después de millones de momentos de observación de las actitudes que adoptan las personas concluí que es la única forma de ser como todos los demás.
Me vale madre si mi solución es correcta o no. Ya no quiero seguir con esta ruta de enojo, tras enojo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario