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miércoles, junio 15, 2005

Ahora tengo a un nuevo amigo que se une a la fiesta (aquí dentro)

Aquí estoy, peleando contra mi yo que gusta de sentirse estúpido. Ahora que lo escribo (y pienso) no me he dado a la labor de nombrarlo. Hasta ahora existe: Tristán (el que escribe, antes se llamaba Juan, ha tenido varios nombres —como tres— ya no los recuerdo con exactitud), Issac (así con doble ss), no hablo mucho con él porque es un pesado; y mi amigo imaginario(!) Spaceboy inspirado en la personalidad del camaleón Mr. David Bowie (es rebueno para platicar cuando me siento solo).

Eso fue un largo paréntesis. Quiero superar a esa gran parte de mi personalidad que se siente tonto. O sea, sólo basta con mirar a cualquier parte en la calle y el ochenta por ciento de los que aparecen en mi espectro visual son menos inteligentes que yo. [Paréntesis, más bien corchetes, para recalcar mi gran ego, lo que genera mayor tensión a este momento, tensión dramática por supuesto (¿qué?)]. Pero insisto con esa idea. A veces trato de encontrar oportunidades que demuestren mi poca agudeza.


Explicar el origen de mi situación, lo tengo perfectamente claro, además de tardado y tedioso, acercaría a este escrito a terrenos de la terapia psicológica, más propia de las lecturas de autoayuda; y como leer esas cosas me deprime, prefiero evitar entrar a esos caminos, para no impregnar la misma tristeza en mis noveles lectores (ajá).




Se me ha ocurrido, mientras intentaba estudiar para mi examen de mañana, por cierto no es nada difícil y que no estoy entendiendo nada de lo que reviso, que una manera de erradicar a esa parte de mí sería comenzar por nombrarlo. Cómo me gustaría llamarlo, se me ocurre Anacleto, quizá, es perfecto. ¡Pinche Anacleto! cómo se la pasa jodiendo con su baja autoestima y deseo de flagelación eterno. Ya me tiene cansado. ¿Cómo reprenderlo? Intentar hacerlo entrar en razón (como dicen algunos que se creen muy cuerdos, ¿podría ser yo?) es totalmente inútil, debido a las características subjetivas de su mal.

¿Cómo invitarlo a la felicidad, la lozanía, la contemplación?

1 comentario:

Anónimo dijo...

jjajaja mejor ponte a estudiar... no vaya a ser que te unas al 80%
12:11

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