Mi ausencia
No estoy seguro y no revisaré, pero creo, que esta es mi más larga ausencia en este tu blog de confianza querido y desocupado lector. Por la mañana intenté finalizar un borrador --originalmente sería una entrada para el miércoles, la guardé para esperar más comentarios vuestros--, no pude con la estructura que plantee en un principio.
Escribir después de no hacerlo por una simple semana fue difícil. Como iniciar otra vez. Mi prosa se sentía burda, torpe. Recuerdo mis años de infancia, practicaba distintas actividades deportivas. En esos tiempos era muy constante en todo lo que hacía. Pero, por ejemplo, cuando entrenaba fútbol rápido, falté alguna vez a mis entrenamientos, era inevitable, el fútbol absorbía cuatro horas de mis tardes y la escuela tenía prioridad aún. Ahí era cuando notaba cómo mis compañeros avanzaban. Sentía la diferencia provocada por un día de ausencia. Mi pequeña desventaja. Hoy sentí algo parecido mientras intentaba redactar esa fallida entrada. Todavía una desconfianza leve habita entre estas oraciones. No me gusta.

2 comentarios:
Imagino que es un vacío, pero pués con calma, a todos los huecos tarde o temprano les llega su momento en que serán ocupados con cosas que realmente valen la pena, no sé si me entiendas, a lo que me refiero es que hay que tener calma para que podamos ver el cambio.
20:38
Claro. En un principio no entendí tu comentario, tuve que dejarlo descansar unos días. Es cierto. Una de mis principales faltas es la de calma. Una gran virtud que espero alcanzar algún día.
20:36
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