Sobrevino la fatalidad
Este semestre había sido el más sano. No pude inscribir todas mis materias pero las acomodé pensando en desayunar antes y llegar a la escuela con la comida más importante del día en mi estómago. Lo cumplí todos los días, claro que nunca llegaba temprano; pero ese será un problema del siguiente semestre.
Las semana pasada y está han sido complicadas. Es el primer semestre que trabajo en mis finales y la computadora falla. En este momento hay una posibilidad 50/50 de perder todos los poemas que he escrito en el último año y tres meses. Tengo respaldo, de quizá unos siete, nada de lo que escribo a últimas fechas. Me he puesto particularmente triste.
Ayer a las dos treinta y seis me acordé que no había desayunado, comí hasta las cinco.
Voy a comer...
nos vemos.

2 comentarios:
a quien se le ocurre no guardarlo en otro sitio...?
bueno, esperemos que no pierdas los poemas porque años de esfuerzo para el drenaje no te alegran mucho el dia que digamos.
14:02
Como ya sabes han sido recuperados y nada ha sido lanzado a las cañerías.
00:53
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